lunes, 15 de mayo de 2017

Inadaptados


En los últimos años, cuando alguien escuchaba el término "novela escandinava" rápidamente le venía a la mente la trilogía 'Millenium' del sueco Stieg Larsson. Y con razón, pues recibió un gran espaldarazo por parte de los medios de comunicación tanto de nuestro país como en otros de nuestro entorno. Sin embargo, al mismo tiempo se estaban escribiendo cosas muy buenas en los países del norte, y que pasaron desapercibidas para el gran público. 'Elling. Hermanos de sangre', de Ingvar Ambjornsen es un claro ejemplo.

A primera vista, dos jóvenes amigos con problemas de higiene, tutelados por un funcionario del ayuntamiento de Oslo en una vivienda municipal, a los que cuesta relacionarse con todo aquello que se encuentra más allá de la puerta de entrada de su hogar, no parecen los personajes más atractivos (en todas las acepciones del término) para protagonizar ningún relato. Pero en muchas ocasiones nos quedamos con esa idea (equivocada) por no avanzar un paso más allá y asomarnos un poco.

domingo, 26 de marzo de 2017

Sangre y sudor en el desierto


Quien más quien menos, en alguna ocasión, se ha dado una cabezada después de comer con John Wayne matando indios al otro lado de la pantalla del televisor, y quien lo niegue es porque no tenía el infernal aparato en casa. Pero resulta que hay gente que visiona películas de vaqueros, e incluso lee novelas de ese género como afición. Para uno, que prefiere otras cosas que llevarse a los ojos, esto parecía imposible hasta que leí 'Un tronar de tambores', de James Warner Bellah.

Distribuido en un prólogo y varios relatos de caballería, el libro se presenta en una cuidada edición de tapas duras y tamaño bastante manejable, lo cual se agradece en los transportes públicos en los que nos desplazamos el común de los mortales. El prólogo, muy interesante, corre a cargo de Alfredo Lara López, que pone de relieve la importancia del libro de Warner Bellah, al haber inspirado la trilogía sobre la caballería americana de John Ford. También destaca el trasfondo racista y misógino de la obra, que no son sino manifestaciones del carácter del propio autor.

En cuanto a los relatos, el cuarto, que es el que da título al libro, es el más consistente. Cuenta la historia de amor existente entre sus protagonistas, pero la misma es digerible al encontrarse dentro de otra historia más amplia y con más matices. El relato permite al lector lego disfrutar la verdadera esencia de la caballería y de su lucha con los indios y todas las tribus que los conformaban.