Uno de los males endémicos de los partidos políticos es la nula apertura que ofrecen a la ciudadanía (no militante). Quizá para paliar este hecho el Partido Socialista de Humanes de Madrid celebró el pasado 17 de abril su I Convención Municipal sobre Educación, Cultura, Deporte y Sanidad. Contó con la participación de distintos profesionales dedicados a cada uno de estos sectores, a través de dos Mesas. Las conclusiones de la jornada corrieron a cargo de Emilio Gálvez, portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de la localidad.
Asimismo, participaron Maru Menéndez, portavoz del Grupo Socialista en la Asamblea de Madrid, y Jesús Dionisio, Alcalde de Aranjuez, y a la sazón, Secretario de Política Municipal del PSM-PSOE, el cual realizó una de las manifestaciones más contundentes del acto, y es que apeló a la necesidad del rearme ideológico de la izquierda (si llamamientos de este tipo fueran más frecuentes no causarían tanta impresión) como paso previo y necesario para la recuperación de la confianza en la política por parte del grueso de la ciudadanía.
Y es que como Dionisio, creemos que un rearme ideológico es necesario para evitar que las líneas entre las llamadas "izquierda" y "derecha" sean cada vez más y más difusas (sobretodo en algunas materias tan importantes como la política económica o laboral). En el momento en que esto se produzca podremos decir que nos encontramos en la Izquierda, sin complejos, como siempre debería haber sido.
Esta tarde caminando por la calle y ante mi visión reflejada en un cristal, con un libro bajo mi brazo me ha venido a la imaginación una propuesta para 'El Roto', dibujante que publica una viñeta diaria en el diario "El País". La situación es la siguiente:
"Un sujeto en el centro de la escena, con un libro bajo el brazo, (no necesariamente a imagen y semejanza mía, pues perdería encanto) permanece inmóvil mientras toda la gente que le rodea huye despavorida. Desde uno de los extremos de la imagen aparece una frase en la que se leería lo siguiente: 'Cuidado, tiene un libro'".
Seguramente ya esté inventado, pero yo no lo he visto, y me divierte bastante imaginar que ha sido invención mía. Así que por si no fuera el caso, se la voy a hacer llegar al dibujante, por si acaso tiene a bien tenerlo en cuenta.
Por qué las mejores baladas siempre han sido interpretadas por grupos heavies es algo que se me escapa a día de hoy. Por eso, y mientras la Ciencia trabaja en ello seguiré disfrutando de una de las mejores canciones de Led Zepellin: Stairway to Heaven.
Para próximas entregas prometo algo más elaborado, pero me apetecía compartir esta inquietud, si es que puede llamarse así.
"And as we wind on down the road Our shadows taller than our soul There walks a lady we all know Who shines white light and wants to show How everything still turns to gold"
Ha de ser bastante frustrante para un director como Daniel Monzón que tras la noche en que Celda 211 se coronó como la gran triunfadora de los Premios Goya 2010, la portada de los periódicos del día siguiente sólo recojan la imagen de Penélope Cruz y Javier Bardem (en una chusca fotografía sacada de una televisión encendida en el momento en que salía la pareja de actores) sentados en la primera fila del patio de butacas. Aunque en la versión final de la portada de El País la fotografía haya sido para Pedro Almodóvar, la situación no cambia un ápice.
Podría decirse que el reconocimiento que importa a un director se lo otorga la Academia del Cine español, más allá de la repercusión mediática que tenga al día siguiente en los medios de comunicación, pero lo que de verdad queda claro (una vez más) en este país de pandereta es que el morbo de ver a Bardem y a Cruz en su primera aparición pública desde que se confirmó su noviazgo vende bastante más que el éxito de un equipo técnico comandado por un buen director, y que ha sido capaz de realizar una buena película.
Sin embargo, y en otro orden de cosas, si con algo me quedo de la gala de ayer, además de con la dirección de Andreu Buenafuente y de la realización siempre impecable de El Terrat, es con el discurso del Presidente de la Academia del Cine Español, Álex de la Iglesia. Una persona que se ha ganado mis simpatías desde que he escuchado el discurso íntegro, aunque ya tuviera algunas de antemano. Lo que sigue es un fragmento de su acertado discurso, y cuya transcripción tomo prestada a Ignacio Escolar:
«Tenemos que ser humildes, estar agradecidos y pedir perdón por haber fallado muchas veces. Nunca reconocemos nuestros errores. Nos miramos al ombligo, nos encanta nuestro ombligo. Tenemos pósters de nuestro ombligo en casa, cuadros de ombligos llenando nuestras paredes. Creemos que somos artistas, genios alternativos, creadores. Antes de todo eso, somos trabajadores. Nos pagan por hacer un trabajo, y hay que hacerlo bien. Este año ha sido uno de los mejores, pero el siguiente tiene que ser todavía mejor. Los primeros que tenemos que arrimar el hombro somos nosotros. Yo ruedo mañana, así que no me quedo a los canapés.»