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sábado, 12 de julio de 2014

13-J: abstención crítica


Mañana me abstendré en la votación para elegir al Secretario General del Partido Socialista. Y a continuación van mis razones. Prometo ser breve. Al menos tan breve como han sido las propuestas de los candidatos durante la campaña electoral, aunque eso sí, con menos vaguedades y bastantes menos ambages que la que han demostrado ellos.

Tras las elecciones al Parlamento Europeo del pasado 25 de mayo se abrió una nueva etapa en la política española. No es que los resultados finales difirieran mucho de lo que viene siendo habitual desde la instauración de la democracia, pues el Partido Socialista y el Partido Popular fueron, nuevamente, los partidos más votados. Aunque, y eso si es novedoso, se demostró de una manera patente el hartazgo de la ciudadanía con los dos partidos mayoritarios y, por primera vez, la suma de los votos de los no alcanzó el 50%.

Por ello, era necesario dar un revulsivo contundente a la situación. En el PP siguen instalados en la complacencia como si no hubiera pasado nada, y prefieren echar balones fuera hacia los partidos que sí han empezado a contar con el favor de la ciudadanía a través de los votos (principalmente, los partidos minoritarios y, entre ellos, PODEMOS). Sin embargo, el PSOE sí pareció captar, en un primer momento, el mensaje emanado de las urnas y, previa renuncia de Alfredo Pérez Rubalcaba, se inició un proceso para la elección del nuevo Secretario General del partido, el cual culminará mañana día 13 de julio con la consulta a toda la militancia sobre los tres candidatos que han recogido los avales necesarios para presentarse: Pedro Sánchez, Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias.

Y he ahí el primer problema: los candidatos. 

No son, intentando ser suaves, lo que se espera si lo que se pretende es abrir un proceso de regeneración en el partido. No podemos comulgar con ruedas de molino viendo cómo una persona, Eduardo Madina, que votó a favor de la Reforma Laboral promulgada por el PSOE en 2010, que votó el 'decretazo' de rebaja salarial a los funcionarios, que se ha demostrado tibio en el posicionamiento del partido en el debate sobre Monarquía o República ahora se nos presenta como la panacea a todos los males que aquejan el partido. ¿Qué nos garantiza que no va a repetir sus actuaciones si alcanza la Secretaría General y, en su caso, la presidencia del gobierno? Viene impregnado del aura del último gobierno de Zapatero y de la última época de Rubalcaba. No puedo comprar su discurso.

Por su lado, Pedro Sánchez en las últimas semanas ha recibido elogios de lo peor de la prensa conservadora, de Esperanza Aguirre, de miembros del Partido Popular, etc. Se ha mostrado muy tibio con el establecimiento del copago sanitario (sólo lo ha propuesto para los que más ingresos reciben, pero ya sabemos que en este maldito país la excepción se convierte siempre en regla para los más débiles). Parece que es el más maleable y pese a que le gusta decir que no fue empujado, sino que empujó (hacia la Secretaria General), lo cierto es que no se posicionó firmemente para que los militantes pudieran ser consultados a tal fin. Y además trae la mácula del aparato (como si Madina no hubiese formado parte de él). En definitiva, la viva imagen del gatopardismo aplicada al partido y a la política española; es decir, cambiar todo (por una cara amable) para que nada cambie.

Y en último lugar, José Antonio Pérez Tapias, una persona más curtida y sólida intelectual e ideológicamente, pero que en las actuales circunstancias no es lo que necesita el partido. Estoy seguro de que hay personas mucho más jóvenes que él, igual de bien formadas, con unas ideas tan sólidas y bien estructuradas, capaces de regenerar el partido desde dentro, que no se han atrevido a dar el paso por los estrictos requisitos para la adquisición de avales.

Y ahí se encuentra el segundo problema: los avales.

La dificultad (y casi imposibilidad) para conseguir los avales ha propiciado que únicamente figuren en la terna tres candidatos que, en el mejor de los casos, no son válidos para la regeneración que necesita el partido y, en el peor, rozan la mediocridad absoluta. Y seguramente en el camino se han quedado candidatos a los que habría aprobado sin ninguna duda, porque habrían tenido capacidad de generar ilusión, no tendrían la mancha del aparato rondándoles la espalda y no tendrían cuentas pendientes con ningún territorio. Pero la política exclusiva, de salón, de unos pocos, hace que en vez de poder elegir entre más candidatos solamente tengamos tres, con todas sus carencias y, en mi opinión, pocas virtudes.

Y el tercer problema: el procedimiento.

El domingo 13 de julio se celebran dos votaciones simultáneas: para la consulta sobre la elección del Secretario General y para la elección de delegados de cada agrupación a los 'congresillos' territoriales, que a su vez elegirán a los delegados que comparecerán en el Congreso Federal de finales del mes de julio. Es decir, el sistema, en mi opinión, no garantiza que lo que salga en la urna del Secretario General pueda acabar igual en el Congreso de finales de julio. Sería un escándalo que los delegados electos en cada agrupación votaran en contra de lo elegido por los afiliados, pero los Estatutos, en estos momentos, no garantizan que esa situación no se pueda producir. Es cierto que para ello habría que modificar los Estatutos en el Congreso Extraordinario, pero no parece que eso vaya a figurar en el orden del día y, por tanto, si el experimento sale mal todo quedará igual (gatopardismo, ¿recordáis?)

Mañana me abstendré porque no creo en el procedimiento ni en los candidatos. Porque no creo que personas que han estado votando a lo largo de los años determinadas cosas muy dañinas para la sociedad española no vayan a hacerlo a partir de ahora (si en 2010 existía la razón de estado, ¿por qué no ahora?). Porque no creo que sean las personas adecuadas para la regeneración del partido (ni ellos, ni las ejecutivas que puedan resultar tras su elección). Porque creo que con procedimientos anquilosados en el siglo XIX, los nuevos partidos y las nuevas formas de hacer política nos están adelantando por la derecha, y que siempre vamos diez pasos por detrás de la reacción necesaria a esta situación tan crítica.

A partir de mañana comienza la última oportunidad que la ciudadanía concede al partido. En la mano del nuevo Secretario General está el poder seguir siendo un partido con opciones de gobernar y cambiar la sociedad desde un prisma socialista y de izquierdas o pasar a ser un partido residual como el PASOK griego y esperar a que nos pase el SYRIZA español por la izquierda a toda velocidad. Desde luego soy muy pesimista, pero sólo quedan unos meses para salir de la duda. De la última duda.

martes, 27 de mayo de 2014

¿Es nuestro partido federal?

Hace un par de semanas, yendo en el metro de camino al trabajo, apareció ante mí un artículo de Fernando Rodero, Coordinador de la corriente Izquierda Socialista en Castilla y León, publicado en el número 5 de la revista 'Argumentos Socialistas', que en esta ocasión está dedicado de manera monográfica al federalismo.

Me pareció tan acertado y tan sintomático de los males que aquejan a nuestro partido, que rápidamente me decidí a pedir permiso al autor y al editor de la publicación para poder reproducirlo íntegramente. Por su interés (y aunque sea un poco largo para el tipo de publicaciones que aparecen en el blog) os recomiendo su lectura. Además, se hace recomendable su lectura por otra razón. Y es que después de las Elecciones al Parlamento Europeo del pasado domingo, y debido al resultado obtenido por el PSOE en las mismas, se abre una etapa en la que se ha de reflexionar bastante sobre el futuro del partido, y quizá fuera un buen comienzo tener en cuenta este artículo:

"¿Nuestro partido es federal?"

"Cuando adviertas que para producir necesitas obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebes que el dinero fluye hacia quienes no trafican con bienes, sino con favores; cuando percibas que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por su trabajo, y que las leyes no te protegen contra ellos, sino, por el contrario, son ellos que están protegidos contra tí; cuando descubras que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un auto-sacrificio, entonces podrás afirmar, sin temor a equivocarte, que tu sociedad está condenada".

(Ayn Rand 1905-1985. Alissa Zinovievna Rosembaum)


LA DESIGUALDAD
El pensamiento de Ayn Rand es hoy de plena actualidad en nuestro mundo y en nuestro país. El sector financiero, casi absolutamente desregulado, produce cuantas cifras engañosas sean necesarias para apuntalar un mundo repleto de burbujas, deudas impagables, rescates draconianos y siempre con enormes beneficios para una muy reducida clase del sector bancario a costa del empobrecimiento mayoritario y la merma de derechos sociales generalizada.

El tsunami de la desigualdad parece no encontrar dique alguno que se le resista. A escala planetaria, el 1% de la población dispone del 50% de la riqueza mundial mientras que el 99% de los seres humanos solo disponen del 50% de la riqueza restante. Las 20 personas más ricas de España poseen la misma riqueza que los 9 millones de españoles más pobres. Cada vez son más los avisos que se lanzan sobre el avance de la pobreza en España. Si el INE ha estimado la tasa de riesgo de pobreza o exclusión social de 2012 en el 26,8%, un reciente estudio de Intermón Oxfam considera que, si continúan las actuales políticas de ajuste, ocho millones de españoles en 2025 serán pobres, y la cifra alcanzaría los 20 millones (el 42% de la población española).

Las cabezas pensantes, las cabezas realmente gobernantes, abogan una y otra vez, crisis tras crisis, por el sacrosanto crecimiento infinito como el bálsamo de fierabrás para un mundo que sin embargo tiene unos recursos finitos. Esta absoluta contradicción conlleva una progresión casi aritmética del crecimiento poblacional, que en los últimos 100 años se multiplica por 5, superando los ocho mil millones de personas, mientras que en los 100 años anteriores pasó de 980 millones en el año 1800, a 1.650 millones de personas en el año 1.900. También, como todos conocemos -exceptuando la prima de Rajoy-, el cambio climático asociado al aumento del CO2 atmosférico y sus ya terribles consecuencias medioambientales, nos pergeñan un futuro no muy halagüeño, y en todo caso de muy difícil gestión.

"Los lugares más oscuros del infierno están reservados para aquellos que mantienen su neutralidad en época de crisis moral".

(Dante Alighieri)

domingo, 16 de febrero de 2014

La (re)generación perdida

A pocos nos pilló de sorpresa la designación de Elena Valenciano para encabezar la candidatura del PSOE a las Elecciones al Parlamento Europeo. Ni tampoco que Rubalcaba plantease ese proceso electoral en clave plebiscitaria de cara a unas futuras Elecciones Generales. Y no nos sorprendió, no porque hayamos perdido la capacidad de sorpresa, sino porque los dirigentes del partido son muy dados a perder oportunidades para acometer la regeneración que la sociedad y amplios sectores de la estructura de la organización viene reclamando.


Ya se sabe lo que hacen, y sobretodo lo que no hacen, cuando tienen oportunidad de hacerlo. Por eso es necesaria una nueva generación al frente del partido, con la posibilidad de ejercitar su derecho a equivocarse. Y ello es así, o de lo contrario muchos volveremos a cuestionarnos regalar un voto a "lo malo conocido" por no poder dárselo a "lo malo por conocer".

Se habla mucho, y con razón, de la generación perdida que va a dejar esta maldita crisis, pero no son conscientes de todas las que llevamos maltrechas nosotros dentro del partido desde la Transición. Quizá generaciones que no hubieran consentido un partido y una sociedad desencantados con la política, con un estado de apatía nunca antes visto.

Es hora de los cambios necesarios para recuperar las riendas de una sociedad más empobrecida y más injusta que cuando cayó en manos de la derecha. Y ello sólo se puede conseguir dando una oportunidad a esa generación presa entre las barbas del felipismo, y dejarse de caras que, por ser de sobra conocidas, lastran al partido y aburren al electorado y arrojan resultados contraproducentes. 

miércoles, 2 de enero de 2013

Elefantiasis administrativa

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, la elefantiasis es el "síndrome caracterizado por el aumento de algunas partes del cuerpo". Aunque en principio se trate de un término utilizado en Medicina, el mismo es aplicable a cualquier situación de sobredimensión que se produzca en un organismo, ente u organización.

Hoy hemos conocido que PP y +PSOE están negociando la supresión de las mancomunidades, que prestan servicios para multitud de municipios pequeños en el ámbito rural. Las mancomunidades son entes creados por la unión de varios municipios y cuya función principal es dar cobertura de servicios básicos, que individualmente, los municipios no podrían sufragar. De esta forma, servicios como el de la limpieza de las vías públicas o el mantenimiento de la red eléctrica o del alcantarillado son prestados por las mancomunidades, que son soportadas económicamente por los pueblos que reciben los servicios. Sin ellas, muchos municipios vivirían hoy en día como en pleno siglo XVIII, por lo que ahí radica su importancia.

El borrador de acuerdo entre los dos grandes partidos contempla la cesión de las competencias que pudieran tener las comunidades a las Diputaciones Provinciales (hay que esperar qué ocurre con las mancomunidades de las comunidades uniprovinciales, donde no existe dicho órgano provincial). El objetivo, según los negociadores, es eliminar las duplicidades que actualmente se dan en la estructura orgánica de la Administración Local y dotar de funciones reales a las tan denostadas Diputaciones Provinciales. Inicialmente, el objetivo del acuerdo es muy loable, pero se vuelve inconsistente en cuanto se escarba mínimamente en la estructura de la organización administrativa del Estado.

Durante estos días de Navidad, he estado preparando un reportaje fotográfico del Palacio de Fomento o actual Ministerio de Agricultura, situado en la Glorieta de Carlos V o Atocha (Madrid). Inicialmente, barajé la posibilidad de pedir los correspondientes permisos al Ministerio para que me permitiese tomar fotografías dentro del mismo, pero una exhaustiva búsqueda por Internet me permitió encontrarlas de una calidad inmejorable, por lo que únicamente necesito las del exterior, y ahí no he de encontrar ningún problema para tomarlas. No obstante, pese a ello me interesé en su página por el índice de competencias que actualmente tiene el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Lo que allí pude ver en nada se correspondía con el volumen del edificio en la Glorieta de Atocha. Es decir, si con las competencias que tiene dicho Ministerio en la actualidad se precisa de ese espacio, no quiero ni pensar qué les haría falta si tuvieran alguna más. Por tanto, el adelgazamiento de la estructura administrativa quizá no debiera comenzar por abajo, sino por arriba. En este país siempre nos esmeramos en hacerlo todo al revés.

Ministerio de Agricultura
Pero quizá el ejemplo más sangrante de lo que estoy comentando se encuentre 500 metros más adelante, en dirección a la Plaza de Cánovas del Castillo o Neptuno y frente al Real Jardín Botánico: el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Ministerio de Sanidad
En la foto se puede comprobar lo mastodóntico que es el edificio dedicado al Ministerio de Sanidad en una de las principales arterias de la ciudad de Madrid. Consta de 17 plantas, en las cuales habrá departamentos, subdepartamentos, etc. Y he aquí lo curioso: la Sanidad, los Servicios Sociales y parcialmente los temas de Igualdad se encuentran cedidos a las Comunidades Autónomas, las cuales en sus respectivos Estatutos de Autonomía han ido acogiendo estas competencias. Por tanto, ¿para qué mantener un edificio así en pleno de centro de Madrid cuando está vaciado de competencias? ¿Dónde está la elefantiasis? ¿En las Mancomunidades, o en Ministerios como el de Sanidad?

Y podría detenerme a hablar de los cargos de confianza, asesores, y demás ralea que campa a sus anchas por todas las administraciones (estatal, autónomica, provincial, local), pero es suficiente para comprobar lo injusto de la Reforma de la Administración Local que se avecina. Como siempre, que paguen los de abajo, que algo habrán hecho. 

jueves, 17 de noviembre de 2011

Por responsabilidad

Entrada fugaz y a vuelapluma, a ver qué tal...

Hasta esta mañana tenía decidido no votar al Partido Socialista Obrero Español en las Elecciones del próximo domingo. No podía ofrecer "gratis" mi voto después de lo que han hecho  con el que obtuvieron en 2008: dos reformas laborales (abaratamiento del despido, reforma de la negociación colectiva, etc.), ciertos guiños velados al copago en sanidad, aumento de la edad de jubilación hasta los 67 años, reducción salarial del 5% a los funcionarios, etc. Y soy consciente de que la situación en los países de la periferia no es mucho mejor y que las medidas que se han tomado en Francia, por ejemplo, son similares (aumento de la edad de jubilación hasta los 62, desde los 60), pero hubiera preferido que cuando la crisis comenzó a agravarse en la primavera de 2010 Zapatero hubiera buscado un pacto de Estado para intentar solucionar la situación desde la vía política, y en caso de no poder llevarlo a cabo, que hubiera dimitido. Que hubiera dimitido y así la gente que se deja la piel por el partido no tendría que haber salido a explicar lo inexplicable y a justificar los injustificable.

Hasta esta mañana...

Esta mañana nos despertamos con la entrevista que "El País hace a Mariano Rajoy, candidato del Partido Popular, y después de leerla no concibo facilitarles ni un gramo su llegada al Gobierno. No me da la gana que este ser tan incapaz gane con mi condescendencia (tenía pensado ir a votar, por supuesto, pero no al PSOE) y con mi inacción. No se puede concebir que una persona que ha estado dinamitando cualquier medida del gobierno socialista durante más de tres años y medio, ahora se despache con un "no tengo una varita mágica" para sacar a España de la crisis en un año, como sí daba a entender cuando su labor de oposición era únicamente machacar al gobierno, tumbarse a la bartola y fumarse un habano (como tan bien le dibuja Peridis). No, no quiero contribuir a eso, independientemente que sí lo hagan otros "borregazos" que piensan que, efectivamente, Rajoy va a sacar un conejo de la chistera en cualquier momento dando empleo a todo el mundo (¿pero cómo, Dios mío? ¿la gente es tonta?).

Y ahora bien, con la perspectiva que da el tiempo podemos comprobar que las medidas que en su momento adoptó el gobierno de Zapatero quizá nos hayan evitado estar tal y como está Grecia o Italia. Pues las medidas que se han adoptado son impopulares, eso está fuera de toda duda, han suprimido derechos sociales (incluidos muchos laborales), pero tengo la absoluta certeza de que con el PP en el gobierno no se van a recuperar esos derechos que injustamente nos ha sacrificado un gobierno socialista (sino todo lo contrario). Es esa la razón por la que voy a votar al Partido Socialista, porque aún con sus innumerables errores en estos casi cuatro años, ha tenido un sentido de Estado y una responsabilidad que jamás ha demostrado ni demostrará el Partido Popular, avalado por más de 130 años de historia.

No quiero ser cómplice, ni arrepentirme el día 21. Por eso, el sábado iré a votar al Partido Socialista. Y a todos los curritos que votarán al PP: "sarna con gusto no pica".

lunes, 12 de septiembre de 2011

(Muy) Pequeño manual para jóvenes rebeldes



Tuve conocimiento de la existencia de este libro por un artículo de Público, titulado con las palabras que encabezan este post. He de reconocer que me encandiló para querer comprarlo por lo que en él se decía. Ahora bien, una vez leído, no es que me haya defraudado, en absoluto, pero considero que no aportará nada a alguien que tuviera un mínimo de conciencia social antes de su lectura.

En "¡Indignaos!" se parte de una base, que es la existencia de unos derechos que deberían ser intocables e inviolables para toda la Humanidad, pero que de un modo u otro no se respetan, lo cual ha de ser motivo de indignación y movilización, sobretodo, según el libro, para los más jóvenes. El punto de partida es impecable, pero en mi opinión se trata de algo obvio y, por qué no decirlo, de un planteamiento demasiado etéreo, como para que pueda despertar indignación por sí mismo.

Y aunque sirva de poco, lo que sí es interesante es la comparación que se establece entre la Francia de la Resistencia (aunque dicho proceso comparativo podría soportarse con cualquiera de los países de su entorno), pues sirve para evidenciar cómo derechos consolidados están peligrando gracias a prácticas especuladoras y agresivas de los distintos grupos de presión (económicos, mediáticos, etc...), que son al fin y a la postre los que dirigen los designios de países soberanos, como lamentablemente se está demostrando.

En mi caso, el hecho de haber leído este libro en este momento lleva el aliciente añadido de ver cómo se fraguaba el "Movimiento 15-M" al mismo tiempo que avanzaba por sus páginas. Hay quien considera que "¡Indignaos!" ha sido un revulsivo que ha despertado la conciencia de muchas personas y que, por tanto, se encuentra en la semilla de aquel movimiento. Por el contrario, considero que lo que se encuentra en el origen del mismo es el estado de retorsión a que estamos siendo sometidos por los denominados "mercados", por un lado, y a las políticas de derecha llevadas a cabo por un partido que de primero se apellida "Socialista" y de segundo "Obrero" (el cual, hay que reconocerlo para ser justos, recibió una herencia económica muy envenenada por parte de un verdadero partido, este sí de (extrema) derecha, el Partido Popular), por otro. Estas son las verdaderas razones por las que el Pueblo se ha movilizado. Más allá de formulaciones genéricas de violaciones de Derechos Humanos, ha sido la conciencia de que podemos encontrarnos ante una generación perdida de españoles, por las decisiones de sus gobernantes.

En definitiva, nos encontramos ante un libro que, si bien, puede servir de revulsivo para mentes dormidas, nada aportará a quien ya tuviera algo de conciencia social. Si lo que realmente se busca es una buena lectura que promueva el compromiso, recomiendo "La libertad del compromiso", de Hernán Zin, libro que recoge casos concretos de verdaderos ejemplos de sacrificio y superación por los demás. 



lunes, 7 de febrero de 2011

Izquierda abertzale, nos guste o no nos guste

Creo que soy capaz de comprender el odio que puede sentirse cuando han asesinado a algún familiar tuyo, directo o indirecto, y cuando en la causa de esa muerte se encuentra un trozo de tierra (patria lo llaman ellos*) o un pedazo de tela (bandera lo llaman ellos).

Y por eso entiendo que ante la posibilidad de que los que aplaudieron la muerte de tu padre puedan volver a entrar en la vida política y, por tanto, pública de tu país (a través de la fundación e inscripción de un nuevo partido político) se enciendan todas las alarmas. Pero eso (y vuelvo a repetir que entiendo ese punto de vista) no es necesariamente malo si viene con el compromiso de rechazar la violencia de ETA en el caso de que se produzca (no dicen "condenar", pero tampoco lo dicen los estatutos del Partido Socialista, del Partido Nacionalista Vasco o del Partido Popular).

Es cierto que la palabra de la izquierda abertzale se encuentra muy devaluada, precisamente por la inconsistencia de la que han hecho gala hasta el momento, demostrando una vez tras otra que eran los alfiles de la acción armada de ETA. Y ese sambenito les va a costar quitárselo porque ellos mismos no lo han decidido antes. Sin embargo, quien piense que se puede resolver este capítulo negro (otro de tantos) de la Historia de España sin la participación de la izquierda abertzale es un iluso de los que han de guardarse en los museos, porque ya no quedan. La izquierda abertzale, nos guste o no, es el movimiento político que aglutina a una tercera parte de la sociedad vasca (no todos partidarios de la violencia, no se nos ha de olvidar este hecho) y, por tanto, sin la dirección política del mismo va a ser muy imposible convencer a sus partidarios de que el terrorismo no es el camino. Por ello, el hecho de que su dirección nacional haya dado el paso de reconocer este aspecto en los estatutos no es malo, sino todo lo contrario. A partir de ahora, la verificación del cumplimiento de los estatutos se deberá hacer por las vías ordinarias que rigen para el resto de partidos. Es decir, deberán tener un control jurídico a posteriori, no a priori.

Y es que, además, estoy convencido de que la superación del odio por las dos partes es un requisito imprescindible para que el conflicto vasco se pueda superar. Y buen ejemplo de ello lo da Eduardo Madina, Secretario General del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso de los Diputados y víctima de ETA en el año 2002, cada vez que tiene oportunidad. En una entrevista en El País Semanal en 2009 decía lo siguiente:

"Salgo reforzado en el compromiso. Con un rechazo total a lo que ETA me propone: el odio, las ganas de venganza, las ganas de irme. Y me lleva a un ejercicio de alquimia, que todavía no ha concluido, que es convertir el plomo en oro: que de esa mierda salga algo que refuerce mi vida. Aquel atentado me blinda contra cualquier tipo de odio, ETA es una factoría de odio. Yo salgo más generoso, más aceptador de la diferencia, de la pluralidad. Termino convirtiendo aquel escenario en una alerta de la importancia de las cosas en la vida, de la importancia del tiempo. Ojalá pudiera quitar aquel día. Pero es un capítulo fundamental de mi vida, casi de mi muerte; intento convertirlo en algo positivo para los días que me quedan por vivir".

-"¿Habría que volver a hablar con ETA en algún momento?
-Da la sensación, por el último proceso de paz, que la propia ETA ha despreciado ese diálogo, ya no lo quiere. Hay una frase que define muy bien la situación, creo que la dijo Rubalcaba: ETA pudo acabar como el IRA y eligió acabar como el GRAPO. ¿Habrá que volver a hablar? Yo no lo sé, yo creo que ahora mismo, no, porque ellos mismos no han querido. Pero todos los manuales de resolución de conflictos violentos te dicen que la palabra es un instrumento útil para la resolución de conflictos terroristas. Y en la salida de escena, bien utilizada, y en el mejor de los contextos, es un instrumento útil. Yo sigo creyendo en eso. Pero, desde luego, ahora mismo, no se puede hablar con ellos".
En mi opinión éste es el pensamiento que ha de tenerse a futuro. El sentimiento de justicia también, por supuesto, es un derecho al que ninguna víctima ha de renunciar, pero al mismo tiempo han de reconocerse los pasos que se están dando y que el tiempo se encargará de mostrar si eran verdaderos o por el contrario otra trampa.
*Ellos: miembro de cualquier tipo de nacionalismo, centralista o periférico.

miércoles, 19 de enero de 2011

Extrema Inquina

Hace unos días el Consejero de Cultura del Gobierno murciano, Pedro Alberto Cruz, fue agredido a las puertas de su domicilio. El móvil todavía no está claro, ni los culpables tampoco (aunque ayer se detuviera a un miembro de un grupo de extrema izquierda como presunto implicado en la agresión), excepto para el Partido Popular, que considera que independientemente de quien llevara a cabo la acción lo es el Partido Socialista.

Sin entrar en teorías puramente penalistas según las cuales el único responsable penal de la acción es el sujeto que la lleve a cabo de una forma activa, lo más sorprendente de esta historia es que el Partido Popular acuse ahora al Gobierno de enmarañar el clima político de la región murciana. ¡Vaya hombre! Debe resultar que acusar al gobierno de estar detrás de los atentados del 11 de Marzo es un intento de conciliar a una sociedad rota tras haber perdido unas elecciones; debe ser que acusar al Presidente del Gobierno de traicionar a los muertos de ETA es un paso más hacia delante en la resolución del conflicto vasco; debe ser que ir diciendo en todos los foros en los que se le presenta la oportunidad a Aznar que España está intervenida es una peculiar forma de crear confianza en los inversores para que depositen sus activos en nuestro país. Si eso no es enredar y rociar de combustible el clima político, económico y social de España que alguien me diga cómo se llama a esa conducta ahora.

Vaya por delante que ni una idea, ni un posicionamiento político, ni mucho menos un trozo de tierra ni un trozo de tela con colores impresos vale una vida, ni tan siquiera una agresión como la que ha sufrido ahora el consejero murciano, y de tal forma ha de ser condenada toda defensa de una idea que vaya por ese camino. Sin embargo, no todo vale en política por un puñado de votos. No se puede tolerar el juego sucio de acusaciones sin probar (cosa que al Partido Popular se le da muy bien, como hemos visto), tal como que el responsable de lo que había ocurrido era el Ministerio del Interior (personificado en Rubalcaba) por dejación de funciones. Así visto y aplicando el mismo razonamiento el hecho de que Antonio Cerdá Cerdá, consejero de Agricultura y Agua del gobierno murciano no haya sido agredido desde que ejerce su cargo evidencia que el Ministerio del Interior (con su ministro a la cabeza) está realizando perfectamente sus funciones. Es muy fácil hacer demagogia, pero mucho más lo es que la crédula población le de pábulo a estas tonterías.

Llevamos en un clima de enrarecimiento de la política desde el 14 de marzo de 2004, buscado intencionadamente por aquellos que tienen interés en que los ciudadanos se dejen de preocupar por formarse una cultura política, una mente crítica que les permita afrontar con sentido común situaciones como la que hemos relatado. Interesados únicamente en que el único valor que prevalezca en la sociedad sea el del dinero y el poder sin escrúpulos. Esa desvirtuación de la imagen de la política entre los ciudadanos tiene un nítido objetivo y un claro interesado, el Partido popular, que parece se siente cómodo en los extremos: primero, en la extrema derecha, ahora en la extrema inquina.

lunes, 26 de abril de 2010

Rearme ideológico

Uno de los males endémicos de los partidos políticos es la nula apertura que ofrecen a la ciudadanía (no militante). Quizá para paliar este hecho el Partido Socialista de Humanes de Madrid celebró el pasado 17 de abril su I Convención Municipal sobre Educación, Cultura, Deporte y Sanidad. Contó con la participación de distintos profesionales dedicados a cada uno de estos sectores, a través de dos Mesas. Las conclusiones de la jornada corrieron a cargo de Emilio Gálvez, portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de la localidad.

Asimismo, participaron Maru Menéndez, portavoz del Grupo Socialista en la Asamblea de Madrid, y Jesús Dionisio, Alcalde de Aranjuez, y a la sazón, Secretario de Política Municipal del PSM-PSOE, el cual realizó una de las manifestaciones más contundentes del acto, y es que apeló a la necesidad del rearme ideológico de la izquierda (si llamamientos de este tipo fueran más frecuentes no causarían tanta impresión) como paso previo y necesario para la recuperación de la confianza en la política por parte del grueso de la ciudadanía.

Y es que como Dionisio, creemos que un rearme ideológico es necesario para evitar que las líneas entre las llamadas "izquierda" y "derecha" sean cada vez más y más difusas (sobretodo en algunas materias tan importantes como la política económica o laboral). En el momento en que esto se produzca podremos decir que nos encontramos en la Izquierda, sin complejos, como siempre debería haber sido.

miércoles, 20 de mayo de 2009

La mano tendida

Dos hombres con acento asturiano fantaseaban con la idea de pedir un crédito al Presidente del Gobierno por el hecho de encontrarse por una vez en la vida en el mismo recinto que él. Se mostraban como dos chiquillos emocionados. Se habían despertado de madrugada para poder llegar a Madrid, pero no les pesaba el viaje. Tenían ilusión. Porque ni en los tiempos tan penosos que corren para todos se puede perder un sentimiento como la ilusión, motor de muchas conciencias que siguen funcionando para transformar las cosas y de otras que, por desgracia, ya lo han dejado de hacer. A las dos horas, esos dos señores asturianos y las 19998 personas que los acompañaban en el Palacio de Vistalegre encontraban nuevos motivos para no perder el sentimiento que los llevó hasta allí.

En las pantallas, una mano tendida. En la grada, miles de personas en pie, demostrando su agradecimiento al que estaba realizando uno de los discursos más emocionantes que se recuerdan en los últimos años. El dueño de la mano tendida: el nuevo Lehendakari, Patxi López. Encima del escenario, apoyado en el atril, y con voz con firme nombró a algunos de los compañeros socialistas de ayer y de hoy que pagaron con su vida el fanatismo del terrorismo etarra: Fernando Buesa, Enrique Casas, Joseba Pagaza, Isaías Carrasco...los últimos que mencionó ya no se escuchaban, estaban silenciados por los aplausos atronadores de los allí congregados. El nuevo Lehendakari hiló un discurso inteligente y emocinante en el que dejó claro que no se va a rendir y que va a poner todo su esfuerzo para que ETA desista de seguir utilizando las armas en vez de la palabra, y antepuso la fuerza del diálogo a todo lo demás. Mostró una mano tendida que prometió no esconder en los cuatro años de gobierno que aún le deparan. Mostró ilusión. Contagió ilusión.

Y hoy, prácticamente dos semanas después de ese discurso todavía se recuerda la buena sensación que causó y la suerte de haber podido estar allí para escucharlo y poder difundirlo. Los dos señores, por descontado, no consiguieron el crédito, pero al menos no perdieron la ilusión, sino todo lo contrario, y eso, en los tiempos que corren, no es poco.